Ese picor y escozor que notas al final del día en tus ojos tienen fácil solución. Son síntomas de la sequedad ocular. A continuación, te explicamos por qué te ocurre y cómo solucionarlo.
La sequedad ocular afecta aproximadamente a una de cada tres personas. Es más frecuente a partir de los 50 años. Las causas más habituales de tener los ojos secos son el humo, el aire acondicionado, pasar muchas horas delante de una pantalla, la alergia, etc. Pero, con la pandemia ha quedado demostrado que el uso de las mascarillas aumenta los casos de sequedad ocular. Esto se debe a que el aire caliente que exhalamos por la boca sube directo a nuestros ojos.
¿Alguna vez sientes picor a lo largo del día? ¿Notas sensación de arenilla al parpadear? ¿Te lloran los ojos? Podrías tener sequedad ocular.
¿Qué es la sequedad ocular?
La sequedad ocular es una patología que se caracteriza por una alteración de la capa líquida que cubre el ojo y de su superficie, haciendo que disminuya la lubricación. Esto provoca esa sensación de arenilla, escozor, irritación, molestia a la luz e incluso lagrimeo excesivo para contrarrestar la falta de humedad.
La sequedad ocular puede ser de dos tipos en función de su origen:
Ojo seco hiposecretor: cuando se produce menos lágrima. Suele aparecer a lo largo del día.
Ojo seco evaporativo: cuando la lágrima se evapora demasiado por alteración de su composición. Es la más frecuente y aparece generalmente por la mañana.
Comentarios (0)