La sensación de pesadez que producen las piernas cansadas no es grave. Es terriblemente desagradable. Lo mejor de todo es que se puede tratar. Y no hablo de llegar a casa y poner las piernas en alto y ya. En este artículo encontrarás todo lo que necesitas para aliviar este pesado síntoma.
¿Qué es eso de las piernas cansadas?
Llamamos “piernas cansadas” a los síntomas más frecuentes de la enfermedad venosa crónica. Así es como se llama a esta patología que no es rara ni suele ser grave. Afecta a casi el 40% de la población. Especialmente a las mujeres por culpa de determinadas hormonas (los estrógenos).
Vamos a ver por qué ocurre esto. Nuestras venas tienen válvulas para que la sangre no fluya hacia atrás. Cuando la sangre va hacia el corazón la dejan pasar, pero si quiere volver para atrás se cierran. Cuando pasamos muchas horas de pie aumenta la presión sobre las venas y se hinchan. Al hacerlo, las válvulas cada vez se cierran peor. Esas válvulas que ves en la imagen no llegan a tocase y se acumula la sangre.
En la mayoría de los casos, lo que vas a notar cuando esto ocurre es:
En casos más avanzados se empiezan a ver arañas vasculares y, posteriormente, varices.
¿Por qué a mí?
Pues habitualmente por herencia. Si tus padres tienen enfermedad venosa crónica tú también tienes muchas papeletas para que te toque sufrirla. Pero existen otros factores como el pasar muchas horas de pie o sentados, estar embaraza, el calor, llevar ropa ajustada, el sobrepeso, el estreñimiento, fumar, etc.
¿Cómo sabré que tengo enfermedad venosa crónica?
Pues respondiendo a estas dos preguntas:
Si en ambos casos has dicho que sí ahora viene la parte que más te interesa.
Tratamientos para la enfermedad venosa crónica:
Atención al nombre. Pone “crónica”. Esto significa que no tiene cura. Siempre tendrás enfermedad venosa crónica. Pero puedes tratarla para que no afecte a tu calidad de vida.
Los tratamientos de los que disponemos son:
· Medicamentos venotónicos: se utilizan para reforzar las paredes de las venas y que estén menos “hinchadas”.
· Prendas de compresión: hacen el mismo efecto, pero desde fuera. Apretando las piernas como apretarías el tubo de pasta de dientes haces que la sangre fluya mejor hacia arriba. Las medias de compresión tienen mala fama. Dicen que son incómodas, difíciles de poner, que aprietan demasiado, que dan calor, … Empieza con las de compresión más suave y verás que funcionan tan bien que no podrás vivir sin ellas. En este vídeo te explicamos cómo se ponen y cómo saber que talla necesitas:
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