skincare-1461395_1920Es habitual que en la farmacia recomendemos tónicos faciales. Son el primer producto a utilizar en una buena rutina de cuidado facial.

¿Qué son y para qué sirven?

Los tónicos faciales son unos productos líquidos que se utilizan inmediatamente después de limpiar la piel y antes de la hidratación. Sirven para:

  • Hidratar
  • Refrescar
  • Cerrar los poros
  • Equilibrar las grasas de nuestra piel
  • Preparar la piel para el tratamiento posterior
  • Calma y restablece el pH

Existen diferentes tipos de piel y cada uno requiere un tratamiento individualizado. Al igual que con el resto de productos, es muy importante escoger el más adecuado a tu tipo de piel.

 

Tipos de tónicos:

  • Para pieles secas: son pieles que se irritan con facilidad y sufren más los cambios de temperatura. Un tónico de este tipo protege a la vez que calma las irritaciones.
  • Para pieles grasas: aquellas que tienen tendencia al acné o a pequeños granos. Los tónicos para este tipo de piel ayudan a reducir el acné de forma muy notable.
  • Para pieles apagadas: el envejecimiento celular produce pérdida de luminosidad. Este tipo de tónicos aportan brillo y mejoran la hidratación
  • Para pieles jóvenes: este tipo de tónicos se utilizan para prevenir las primeras arrugas.

 

Cómo se aplican:

Lo recomendable es utilizarlo por la mañana y por la noche. Justo después de limpiar la cara. La forma más adecuada de aplicártelo es con un disco de algodón. Imprégnalo bien con el tónico y aplícatelo con suaves toquecitos o con movimientos circulares. Algunos vienen en envases con pulverizador. Con estos simplemente rocíatelo por el rostro a cierta distancia.

Por útimo, recuerda aplicarte después es sérum y luego la hidratante.

Ejemplos de tónicos:

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