solares2Los protectores solares son una serie de productos destinados a reducir la cantidad de radiación que alcanza la piel. De esta forma, se evitan las quemaduras y reduce el riesgo de cáncer de piel. Se clasifican en función del tipo de filtro solar que incorporan en filtros físicos y filtros químicos. Los filtros físicos están compuestos de materiales inorgánicos como el dióxido de titanio o el óxido de zinc. Estos crean una pantalla que reflejan toda la luz del sol impidiendo que llegue a la piel. Son los más efectivos y por ello son que la Unión Europea establece que se deben utilizar en niños menores de 2 o 3 años. Pero presentan la desventaja de que son pastosos y forman una capa blanquecina sobre la piel resultado incómodos para muchos. Los filtros químicos, en lugar de reflejarla, absorben la radiación. Estos son más cómodos de utilizar pero su inconveniente es que son más inestables y hay que renovarlos más a menudo.

La capacidad para protegernos de la radiación ultravioleta que tiene un protector solar viene determinada por el Factor de Protección Solar (FPS). Este parámetro nos indica cuánto tiempo se puede estar expuesto al sol sin quemarnos. A partir del FPS 20 la protección es casi igual en todos, la principal diferencia entre un FPS 20 y un FPS 50 es la duración de la protección, no el porcentaje de protección.

Algunos solares ya empiezan a incorporar filtros para la radiación IR-A.

Tipos de solares:

  • Cremas: las más hidratantes y calmantes. Son más grasas y untuosas. Suelen presentarse en envases pequeños para cara y cuello. Son ideales para niños y bebés.
  • Geles: llevan algo de alcohol que al evaporarse producen sensación de frescor. No se recomiendan en niños porque pueden ser algo irritantes. No dejan residuo graso.
  • Gel-Crema: suelen ser de rápida absorción, más ligeros que las cremas, sin grasa y con capacidad hidratante. Existen algunos específicos para pieles atópicas y sensibles.
  • Loción/Leche corporal: se extienden con facilidad y vienen en envase grande. También son hidratantes.
  • Sprays: se utilizan como sustituto de la crema por su comodidad y limpieza a la hora de aplicarlo. Pero es mejor extender con la mano después de pulverizar para cubrir bien la piel de forma homogénea.
  • Sprays para pelo: se utilizan sobre el cabello para evitar la sequedad y decoloración propias de la exposición al sol
  • Sticks: los solares en barra se utilizan para zonas pequeñas que necesitan mayor protección como las cicatrices postquirúrgicas, reacciones de fotoalergia, manches pigmentarias y fotosensibilidad.
  • Cápsulas orales: son complementos alimenticios con los que se consigue un tono más intenso en el bronceado. Mejorar la resistencia de la piel a los radicales libres reduciendo en envejecimiento y la sensibilidad de la piel a la luz. Habitualmente son para tomar una sola cápsula al día. Se recomienda empezar a tomarlas un mes antes de la época de exposición al sol y hasta terminar el verano. Nunca son sustitutos de los protectores solares tópicos.
  • Aftersun: hidratan la piel seca por el sol y la preparan para la siguiente exposición. También alivian y calman cuando ya se ha producido una quemadura.

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Fuentes:

  1. tránsito López Luengo. Fitoterapia y protección solar. Farmacia Profesional. [Online] 2015;29(03). Accesible desde: enlace [Accedido 5 Junio 2016].
  2. El Sol – Asociación Española Contra el Cáncer
  3. Protectores Solares – Revista Acofarderm
  4. Fotoprotección – Cinfasalud
  5. Imagenes extraidas y editadas de pixabay.com y freepik.com

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