Con el calor aumentan los síntomas de las piernas cansadas, varices y otros problemas vasculares como las hemorroides. Es en estas épocas de calor o cuando aparecen los síntomas cuándo más útil sería la planta de hoy: el rusco o Ruscus aculeatus.

El rusco es un arbusto de menos de un metro de altura con flores amarillas o rojizas. En fitoterapia se utiliza sólo la raíz o el rizoma.

Composición:

  • Saponósidos (los componentes principales de la planta): la ruscogenina y la neuroruscogenina.
  • Aceites esenciales
  • Flavonoides: rutósido y hesperidósido
  • Otros cómo taninos, glúcidos, etc.

Efectos:

El rusco presenta un efecto venotónico que se explica por la acción de los saponósidos y de los flavonoides. Es decir, que mejoran la circulación al mejorar la tonicidad de las venas. También disminuyen la permeabilidad capilar con lo que reducen los edemas.

Por otro lado, presenta efecto antiiflamatorio gracias a los saponósidos.

Usos:

  • Prevención y tratamiento de insuficiencia venosa (varices, piernas cansadas, etc.)
  • Prevención y tratamiento hemorroides

Advertencias:

El rusco se debe tomar siempre después de las comidas y con un buen vaso de agua. Recuerda que NO se debe utilizar en períodos de más de 3 meses. Tampoco en embarazo, ni lactancia ni niños menos de 10 años.

A dosis altas puede producir náuseas, vómitos y diarrea. Si durante su uso aparecen sangrados rectales, dermatitis, infecciones cutáneas o inflamación en las piernas debes ir al médico.

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Fuentes:

  1. Encarna castillo garcía, Isabel martínez solís. Manuel de Fitoterapia. (2ª ed.): Elsevier; 2015.
  2. Imagenes extraidas y editadas de WikiMedia Commons

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