Si hay algo que tiene en vilo a los padres después de un bebé con cólicos son los piojos. Envían a sus niños al campamento de verano con miedo, vuelven al cole con absoluto pavor, escuchan a otras madres en busca del primer signo de alarma: “en la clase de mi niño hay piojos”. Y automáticamente te empieza a picar la cabeza y te tienes que rascar.

¿Qué son los piojos?


Esos desagradables bichitos son unos ectoparásitos del género Phthiraptera. Estos ftirápteros nacen de un huevo, pasan por diferentes estados en los que se denominan ninfas y finalmente adquieren su forma adulta. En concreto, el que trae tu niño al volver del cole en la cabeza es el Pediculus humanus capitis. A diferencia de otros piojos, estos no trasmiten enfermedad alguna, es más son inofensivos. Pero molestan y mucho. Cuando te pica un piojo su saliva produce una reacción alérgica que causa ese molesto picor.

¿Cómo sé si mi niño tiene piojos?

Los piojos se contagian por contacto directo, del pelo de un niño al otro. Basta con una buena inspección del pelo para saber si están o no están. Busca un sitio con buena iluminación y pasa el pelo a través de un peine con las púas muy juntas o directamente con una lendrera. Te será más fácil si le mojas el pelo.

El piojo cuando pone los huevos en el pelo (las liendres) las pega muy bien. Son difíciles de eliminar. Te recomendamos que cojas el pelo entre el dedo y la uña y tires hacia arriba.

Por último, limpia los peines y cepillos con algún trapo blanco para ver si hay piojos.

Para desinfectar se recomienda lavar las toallas, los gorros, las fundas de almohada, etc a 60º y aspirar lo que no pueda ser lavado.

¿Cómo elimino a esos pequeños bastardos (nos referimos a los piojos)?

Si tienes niños menores de dos años lo mejor es cortarles el pelo y eliminar todos los piojos y liendres a mano. Si ni así, podrías utilizar algún producto con permetrina para matarlos. Pero sólo se puede utilizar en mayores de 2 meses.

En mayores de dos años ya contamos con todo un arsenal de productos para esta ardua tarea:

  • Lociones: con mayor capacidad de penetración se postulan como la mejor opción. Se aplican sobre el pelo seco y se dejan actuar.
  • Cremas: se aplican con el pelo húmedo y después se aclara con agua. Menos eficaz.
  • Champús: menos eficaz todavía y favorece que aparezcan resistencias. No se suelen recomendar.
  • Spray: tan eficaces como las lociones o las cremas. Pero pueden dar problemas en niños asmáticos.

Recomendaciones:

  1. Ante la primera señal de alarma, revisa regularmente el pelo de tus niños con la lendrera. Hazlo sobre todo detrás de las orejas y en la nuca. Pon una toalla blanca sobre sus hombros para ver si cae alguno.
  2. Tan pronto como te encuentres con ellos elige un buen tratamiento. En la farmacia te asesoraremos sobre cuál sería el más indicado para tu caso.
  3. Sigue siempre las instrucciones del fabricante sobre cómo y cuándo aplicar el producto.
  4. Evita el secador ya que el calor inactiva los insecticidas de los productos para los piojos.
  5. Peina con una lendrera todo el pelo después de utilizar el producto y saca todos los piojos muertos y sus liendres.
  6. Revisa el pelo de toda la familia en busca de contagios.
  7. Lava la ropa y aspira en casa. Recuerda desinfectar los peines y cepillos y todo lo que entre en contacto con la cabeza en general.
  8. Si tu niño vuelve del cole con piojos avisa para estén prevenidos en clase.
  9. Vuelve a revisar su pelo a la semana siguiente por si quedase algún huevo. Este es el tiempo que tardan en eclosionar.
  10. Utiliza algún producto repelente para evitar un nuevo ataque.

 


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