feet-931921_1920

La diabetes es la primera causa de amputación de extremidades en el mundo. Un gran número de pacientes pierden un pie debido a úlceras que se infectan o que no consiguen curar. Esto hace que se hable del “pie diabético” como una de las principales complicaciones de la diabetes. Las úlceras (heridas) en el pie afectan al 15-25% de los diabéticos en algún momento de su vida.

¿Por qué ocurre esto?

Los pacientes diabéticos presentan una serie de complicaciones que explica esta situación. Por un lado, el tener la glucosa elevada en sangre de forma habitual, produce la denominada neuropatía diabética. Esto consiste en la pérdida de sensibilidad en las extremidades. Es lo que explica que cuando el paciente se hace una herida en el pie no se da cuenta, no le duele. Por otro lado, también deteriora las venas y las arterias más pequeñas reduciendo la circulación. Esto hace que las heridas tarden más en curar. Por último, destacar que también afecta al sistema inmune reduciendo las defensas con lo que hay mayor riesgo de infección.

Aun cuando se tratan inmediatamente, estas úlceras pueden tardar semanas o meses en cicatrizar o no llegar a hacerlo nunca. Esto genera discapacidades y afecta mucho a la calidad de vida del paciente.

¿Cómo prevenir las úlceras del pie diabético?

  1. Inspección diaria del pie: es muy importante que el paciente dedique unos minutos a observar los pies. Se recomienda que cada noche, al acostarse, busque cualquier ampolla, corte, maceración, etc que pueda aparecer en el pie.
  2. Evitar el sudor de pies: para ello se recomienda utilizar calcetines que no aprieten demasiado, calzado especial para diabéticos y plantillas de descanso.
  3. Nunca caminar descalzo: para evitar los cortes y la deshidratación de la piel.
  4. No utilizar bolsas de agua caliente ni almohadas eléctricas para calentarlos
  5. Visitar a un podólogo si tiene callos.
  6. Cortar las uñas rectas y limarlas suavemente
  7. Mantener una correcta higiene del pie con agua y jabón. Es muy importante secarlos bien, sobre todo entre los dedos.
  8. Aplicar cremas hidratantes en los pies después del baño. Esto es muy importante y debe utilizarse una crema específica de pie diabético y evitar los espacios entre los dedos por el riesgo de maceración
  9. Caminar a diario para mejorar la circulación
  10. No fumar, el tabaco empeora la circulación en las extremidades.
  11. Acuda al médico cuando aparezca cualquier zona macerada, hinchada o enrojecida aunque no duela.

bale-1352365_1280

Fuentes:

  1. Guía práctica de Atención Farmacéutica al paciente diabético. Dr. J. A. Fornos Pérez. SEFAC.
  2. “El tratamiento precoz y la prevención…” Revista Acofar
  3. Imágenes extraidas y editadas de pixabay.com

A %d blogueros les gusta esto: