canoeing-1185309_1920De forma general, cuando hablamos de “alergia al sol”, nos referimos a cualquier reacción adversa provocada por el sol. Estas se producen con determinados medicamentos o en personas que se han quemado muchas veces.

Se pueden diferenciar dos tipos de reacciones diferentes: fotosensibilidad (o fotoalergia) y fototoxicidad. La primera se refiere a una verdadera alergia, una respuesta del sistema inmune al sol. Esto implica que requiere una exposición previa para desarrollarla y los efectos adversos se notarán en exposiciones posteriores. La segunda consiste en un daño sobre la piel directo, sin que intervenga el sistema inmunológico. Esta, al contrario que la anterior, se produce de inmediato, en la primera exposición al sol.

Como ya todos sabréis por nuestras publicaciones anteriores sobre protección solar, los efectos más habituales de la exposición al sol son las quemaduras y el envejecimiento prematuro de nuestra piel. Esto son reacciones normales que suceden en todos nosotros. Pero existen personas que desarrollan diferentes patologías debidas al sol: fotodermatosis (piel enrojecida, con vesículas, producen mucho picor,…), urticarias, reacciones de fotoalergia y reacciones de fototoxicidad. Estas últimas suelen producirse por el uso de determinados agentes químicos, medicamentos, cosméticos, etc.

A veces no resulta fácil distinguir entre una reacción de fotoalergia y una reacción de fototoxidad. El principal síntoma es un eccema en la zona que ha estado al sol y aparece a las pocas horas.

Los principales causantes de estas reacciones son:

  • Medicamentos fotosensibles: lista
  • Plantas fotosensibles: las que contienen furocumarinas
  • Perfumes
  • Filtros solares con oxibenzona (sí, algunos protectores solares pueden dar reacciones de fotosensibilidad, importante escoger uno seguro)

Tratamiento:

  • Durante la reacción: se suele utilizar antihistamínicos orales y corticoides tópicos para aliviar el picor y el malestar. Es importante hidratar bien la piel, sobre todo si son eccemas dónde la piel está muy seca.
  • Prevención de nuevos casos: la forma más eficaz de evitarlos es evitar lo que provoca la reacción. Esto no siempre es fácil y puede tratarse de un medicamento necesario para el paciente. El uso de protección solar es imprescindible. Recuerda nuestros consejos: escoger la protección más adecuada para tu fototipo, volver a echarte crema cada 2 horas y después del baño, utiliza protectores con filtro UVB y UVA,…

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Bibliografía

  1. Barceló JM, Rosillo Rein MR, Muñoz Román C. Fotodermatosis. En: Dávila IJ, Jáuregui I, Olaguibel JM, Zubeldia JM. Tratado de alergología. 2.ª ed. Majadahonda (Madrid): Ergon, 2015; 889-912
  2. Imágenes extraidas y editadas de pixabay.com

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