En una entrada anterior hablamos de la importancia de mantener un adecuado pH vaginal y cómo este podía influir en la prevención de enfermedades. Hoy hablaremos de la flora vaginal, responsable en gran medida de mantener el pH, pero también aporta otros beneficios.

La flora bacteriana vaginal, o microbiota vaginal, está compuesta por más de 15 especies diferentes. Las más abundantes son los Lactobacillus aunque su cantidad varía con la edad y los procesos hormonales.

Funciones de las bacterias:

  • Impiden el crecimiento de organismos patógenos: Al colonizar la mucosa vaginal evita que otras bacterias y hongos crezcan en ese mismo espacio.
  • Generan compuestos antimicrobianos: producen ácido para mantener el pH, generan radicales peróxido (agua oxigenada) y bacteriocinas. Las bacteriocinas son pequeñas proteínas que matan bacterias alterando su pared celular.
  • Evitan el crecimiento de hongos como la Candida albicans, responsable de la candidiasis (hongos vaginales).

Factores que alteran la flora vaginal:

  • La edad: como hemos mencionado, la microbiota vaginal varía a lo largo de las diferentes etapas de la vida de la mujer. Durante la menopausia se reduce mucho aumentando los casos e infecciones vaginales y hongos. Esto se debe a la mayor producción de estrógenos.
  • La fase del ciclo menstrual: durante la menstruación se reduce mucho la cantidad de bacterias presentes en la flora vaginal aumentando el número de infecciones.
  • La actividad sexual.
  • El uso de anticonceptivos.
  • El uso de tampones.
  • Tratamientos con antibióticos: estos acaban con las bacterias que producen la infección, pero también eliminan estas bacterias beneficiosas. Es en estos casos que los hongos pueden crecer libremente cuando se produce candidiasis.
  • La falta de una higiene correcta: el uso de geles o jabones inespecíficos para esta zona puede deteriorar la flora vaginal.
  • La dieta: la microbiota depende de nuestra alimentación. Cada día contamos con más pruebas de esta relación. Por ejemplo, una dieta rica en azúcares produce un exceso de nutrientes que aumenta la proliferación de bacterias y las infecciones.
  • La ropa: llevar ropa muy ajustada o tejidos que reducen la transpiración irritan la zona vaginal y aumentan la aparición de infecciones.

Vulvovaginitis Vs Vaginosis

Existen dos patologías típicas que surgen cuando se altera la flora vaginal: la vulvovaginitis y la vaginosis.

La vulvovaginitis o vaginitis afecta al 75% de las mujeres alguna vez en la vida. Además, es habitual que se repita. Se trata de la inflamación de la mucosa vaginal y de la piel de la vulva. Aparece con rojez, hinchazón y un aumento de la secreción vaginal (a veces con mal olor). Puede que también aparezca picor o incluso dolor.

La vaginosis bacteriana consiste en una infección producida por el desequilibrio de la flora bacteriana normal. Normalmente aparece con un flujo anormal y de olor desagradable, blanco y espeso. También presenta dolor y picor al orinar y en la parte externa de la vagina.

Probióticos vaginales:

Los probióticos son microorganismos vivos que contribuyen a mantener o recuperar el equilibrio de la flora bacteriana. El uso de probióticos orales de lactobacillus o por vía vaginal, ha demostrado ser un buen adyuvante en el tratamiento de estas patologías. Los probióticos vaginales se recomienda que se administren después de la menstruación por ser la etapa con menor cantidad de bacterias.

Fuentes:

  1. La microbiota vaginal: composición y efectos beneficiosos. Consenso sobre usos de los probióticos en Ginecología. SEPyP.
  2. Imágenes extraidas de Pixabay.com y Freepik.es

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