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La enfermedad de Alzheimer afecta a más de un millón de personas en nuestro país. Además, en las fases iniciales de la enfermedad cuesta reconocerla, por lo que pueden existir un gran número de casos sin diagnosticar. En los últimos años, con el aumento de la esperanza de vida, se ha convertido en la enfermedad neurodegenerativa con mayor incidencia en todo el mundo.

¿Qué es el Alzheimer?

Es un tipo de demencia en la cual el paciente pierde la memoria y otras capacidades intelectuales como el lenguaje, la orientación y la atención. Son pérdidas progresivas y permanentes que terminan en invalidez y dependencia. Por otro lado, también se producen alteraciones en las emociones y conductas habituales: cambios de bruscos de humor, cambios en los patrones del sueño, pérdida de interés en actividades que antes le entusiasmaban, etc.

Se calcula que desde que aparecen los primeros síntomas hasta que el paciente desarrolla por completo la enfermedad pueden pasar entre 5 y 15 años. Las diferentes etapas por las que pasa se conocen como las 3 fases del Alzheimer.

Las fases del Alzheimer:

  • Fase leve: el paciente olvida nombres de personas o de cosas, se olvida de citas, tiene dificultades para encontrar las palabras, cambia de humor de forma brusca, etc. En esta fase no suele producirse desorientación.
  • Fase moderada: aquí el deterioro del paciente ya es más visible. El paciente se vuelve incapaz de realizar actividades de la vida diaria, reacciona de forma agresiva y desmesurada y aparece la desorientación. Tanto en el espacio como en el tiempo. Estos pacientes requieren vigilancia las 24 horas del día.
  • Fase grave: esta es la fase en la que el paciente no reconoce ni a sus familiares más cercanos. La desorientación es constante y es incapaz de recordar, de hablar y de moverse.

¿Cuáles son las señales de alerta?

El hacernos mayores nos hacen más olvidadizos y despistados. Tener algún olvido de vez en cuando no implica que se vaya a tener Alzheimer. Pero es importante conocer cuáles son las señales de alerta que nos pueden hacer pensar en un caso de Alzheimer:

  • Pérdidas de memoria cada vez más frecuentes
  • Perder el hilo durante una conversación
  • Olvidar palabras de uso habitual
  • Dificultad a la hora de realizar tareas cotidianas
  • Guardar objetos en lugares extraños
  • Desorientación en el espacio y/o en el tiempo
  • Tendencia al aislamiento

Ante estos casos, debemos acudir con el paciente a su médico de cabecera para que valore si necesita derivarlo al neurólogo.

¿Qué puedo hacer si tengo un familiar con Alzheimer?

Existen asociaciones de familiares de pacientes con Alzheimer, como AGADEA, dónde tendrás a tu disposición una gran cantidad de información y medios para ayudarte. Entre los servicios que ofrecen este tipo de asociaciones se encuentran:

  • El apoyo psicológico y legal a los familiares
  • Programas de voluntariado
  • Transporte adaptado
  • Programas de atención diurna como servicios de estimulación cognitiva
  • Servicios externos como podología, logopedia, fisioterapia, etc
Paciente de Alzheimer

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